La quinua real boliviana tiene un valor nutricional superior al de variedades cultivadas en otros ocho países, consolidando su valor como un alimento estratégico para la seguridad alimentaria, la producción sostenible y la revalorización de los productos nativos del país.
Así lo confirmó el estudio de la Universidad de Lund, de Suecia, que se publicó en la revista científica npj Science of Food y en la que participó la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de Bolivia.
La investigación comparó 13 muestras comerciales de quinua provenientes de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Estados Unidos, España, India, China y Dinamarca. Los resultados demostraron que la quinua real de Bolivia presenta mayores niveles de fibra dietética, minerales esenciales, fitoesteroles y vitaminas, además de un perfil más favorable de ácidos grasos y un equilibrio óptimo de aminoácidos esenciales, atributos que la convierten en un alimento de excepcional valor nutricional.
La viceministra de Gastronomía, Sumaya Prado, dependiente del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, destacó que estos resultados respaldan científicamente las cualidades que durante generaciones distinguieron a este grano originario del altiplano boliviano.
“La quinua real es un patrimonio alimentario único de Bolivia. Solo puede cultivarse con las características que la distinguen en el ecosistema intersalar boliviano, donde la naturaleza y el conocimiento ancestral de nuestras comunidades han dado origen a un producto excepcional. La quinua real es boliviana y queremos que siga siendo boliviana. Por eso, protegerla significa fortalecer toda su cadena productiva, desde las familias que la cultivan hasta su presencia en nuestras mesas, recuperando el orgullo y el consumo de los productos que forman parte de nuestra identidad”, resaltó la autoridad.
El estudio señala: «Para diferenciar la Quinoa Real en el mercado global, los productores, procesadores, exportadores e instituciones públicas y privadas bolivianas han planteado la hipótesis de que esta variedad posee atributos nutricionales únicos en comparación con otras variedades de quinua».
Prado señaló que fortalecer el consumo de productos nativos constituye una tarea fundamental para garantizar la seguridad alimentaria del país y preservar los saberes alimentarios heredados por generaciones. «Son saberes que tenemos que empezar a recuperar para asegurar la seguridad alimentaria de nuestra población», sostuvo.
La mejor de todas, la quinua boliviana
La quinua real es una variedad autóctona que crece exclusivamente en la zona intersalar de Bolivia, entre Uyuni y Coipasa, en los departamentos de Oruro y Potosí, respectivamente. Este sector, ubicado entre los 3.800 y 4.800 metros sobre el nivel del mar, presenta condiciones ambientales extremas: alta radiación ultravioleta, escasas precipitaciones, amplias variaciones de temperatura y suelos salinos ricos en minerales, características que contribuyen al desarrollo de un grano único en el mundo.
El estudio concluye que estas condiciones naturales influyen directamente en la composición nutricional de la quinua real, convirtiéndola no solo en un alimento de extraordinaria calidad, sino también en un valioso recurso de agrobiodiversidad con importantes implicaciones para la seguridad alimentaria mundial, el desarrollo de alimentos funcionales y la producción sostenible frente a los desafíos climáticos.
Bolivia registra una producción aproximada de 113.376 toneladas anuales de quinua. Este grano real constituye un patrimonio exclusivamente boliviano, ya que esta variedad única se cultiva únicamente en la zona intersalar del país, consolidando al país como referente mundial en su producción con mayor calidad nutricional, según información institucional.
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