Rodrigo Paz afrontó su primera prueba electoral en las elecciones subnacionales. Según la lectura de analistas y parte de la ciudadanía, el Presidente buscaba consolidar su control político mediante el control de alcaldías y gobernaciones, a pesar de las críticas que recibieron sus candidatos en todo el país.
La interpretación principal se centró en que Paz no cuenta con la musculatura política suficiente en el parlamento para gobernar, por lo que buscaría robustecer su poder a través de las autoridades en municipios y departamentos.
Sin embargo, para el analista político Germán Gutiérrez, este “fracaso” puede tratarse de una nueva estrategia del Gobierno central: la dispersión del apoyo, para que “no haya una fortaleza en ninguna de estas instancias, de tal manera que su poder como presidente sea fuerte” y así evitar discusiones y análisis de peso con gobernadores o alcaldes de gran influencia política.
“Pero cuidado, la Alcaldía de Santa Cruz (con Mamén Saavedra) puede ser un factor que le genere incomodidad; en el resto no creo”, argumentó Gutiérrez en Correo del Sur Radio y señaló que Paz, ante el aún tenso contexto político en el país, no quiere generar respuestas enérgicas en el Parlamento o en las regiones.
