El presidente Rodrigo Paz anunció este lunes en Santa Cruz el inicio de la fase técnica del proceso “50-50”, una reforma estructural que busca descentralizar el Estado y la economía hacia las regiones. En una conferencia de prensa en la capital cruceña, el mandatario también adelantó que su gobierno comenzará a derogar leyes y decretos que concentran el poder en el nivel central y obstaculizan el desarrollo.
“Hoy día, en el gabinete, en Santa Cruz, vamos a iniciar el proceso del 50-50”, proclamó el Presidente. Explicó que esta medida, más que una consigna, es una “decisión estructural” que trasciende lo político y que se convirtió en una “bandera” de todas las regiones para profundizar la autonomía. “No es una bandera política: es una bandera en función de la construcción de la profundización de la autonomía y el desarrollo hacia mejores días a través de un Estado más eficiente”, sostuvo.
Paz enfatizó que la lógica de la reforma no es dividir recursos, sino multiplicar soluciones y acercar la gestión al ciudadano. “El nuevo Estado y la economía se construye desde las regiones. Es acercar el gasto al ciudadano”, afirmó. Agregó que el objetivo no es debilitar al Estado, sino hacerlo más eficiente, y que su implementación exigirá responsabilidad fiscal en todos los niveles de gobierno.
“El desarrollo es una tarea compartida. Cada nivel de gobierno debe ejercer sus competencias, con responsabilidad fiscal (…) No es transferir recursos sin control: es distribuir responsabilidades con reglas claras, es ordenar al Estado para que funcione mejor”, enfatizó.
