El presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara coincidieron este martes en los actos por el 245 aniversario de Oruro, escenario donde el obispo de la Diócesis, monseñor Cristóbal Bialasik, intentó poner fin a su distanciamiento. Pese a recibir una bendición conjunta y saludarse con un apretón de manos en el Te Deum, ambos mandatarios abandonaron la catedral por separado y sin siquiera entablar una charla informal.
Durante la eucaristía, Bialasik pidió a las autoridades trabajar en unidad. Al bendecirlos, les pidió que “unidos”, “como hermanos, como una buena yunta”, saquen adelante al país.
Más tarde, sin embargo, el obispo expresó su tristeza por el fallido intento de acercamiento. “A pesar que el Presidente (le) ha dado la mano al Vicepresidente y los dos han recibido la bendición, han recibido (el) escapulario, no salieron juntos y esto me puso triste”, lamentó en el programa “La Mañana” en Directo de la red Erbol.
Paz tomó la palabra durante el acto religioso y anunció una inversión de seis millones de bolivianos para reparar la basílica del Socavón. “No se olviden que el amor está por encima del odio. Los que se guían en la vida por odio, no llegan lejos”, reflexionó el mandatario, quien saludó la presencia de Lara con un “nuestro señor Vicepresidente”.
