El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, denunció en las últimas horas la existencia de una supuesta “epidemia de certificados de inamovilidad” y “embarazos por doquier” dentro del servicio exterior boliviano. Según la autoridad, estas figuras legales son utilizadas como “artimañas” y actos de “viveza criolla” por funcionarios de la anterior gestión para evitar su desvinculación en medio del proceso de reestructuración que ejecuta el Gobierno.
En declaraciones al programa Asuntos Centrales, Aramayo explicó que, aunque la mayoría del personal fue cesado, un grupo busca permanecer en sus cargos apelando a tutelas de personas con discapacidad o gestaciones repentinas. “Nos han dejado un millón y medio de dólares en deudas de salarios al servicio exterior, una epidemia de certificados de inamovilidad (...) Todos, de repente, son dependientes o tutores de personas con discapacidad. O embarazos por doquier, entre otras artimañas, que se han utilizado para atornillarse en los puestos”, aseveró el Canciller.
El jefe de la diplomacia boliviana, no obstante, aseguró que el Ejecutivo respeta los derechos laborales y mantiene una representación consular mínima en varios países para no desatender a los connacionales. Actualmente, Bolivia cuenta con 36 embajadas, 60 oficinas consulares y cinco representaciones ante organismos internacionales.
Respecto a la designación de nuevos embajadores, Aramayo indicó que el avance depende de un proceso legislativo, mientras se prioriza el restablecimiento de relaciones con naciones como Estados Unidos para “generar certidumbre”.
REACCIONES
Las afirmaciones del Ministro provocaron la reacción inmediata de la expresidenta del Senado, Adriana Salvatierra (MAS). A través de sus redes sociales, calificó el argumento de “absurdo” y recordó que la Constitución, en su artículo 48, garantiza la inamovilidad para proteger al recién nacido. “Según el Ministro, las mujeres se embarazan por viveza. Como si una mujer dijera: ‘Me embarazo para asegurarme el puesto’. Por favor!!! El argumento es absurdo. Él cree que las mujeres, a cuenta de un año de estabilidad laboral, están dispuestas a sumarse compromisos de por vida. Así de precarizadas nos ve”, cuestionó la exlegisladora, quien agregó que el embarazo no es una ventaja, sino una protección legal.
