El Gobierno promulgó finalmente este martes el Decreto Supremo 5516, norma que reemplaza al controvertido DS 5503 y marca el fin del conflicto encabezado por la Central Obrera Boliviana (COB) al ceder la administración de Rodrigo Paz a sus exigencias. El nuevo texto ratifica la eliminación de la subvención a los carburantes –considerada por el Ejecutivo como la “columna vertebral” de la estabilización de la economía–, pero descarta el paquete de reformas estructurales pro-inversión privada que los sectores movilizados calificaron de neoliberales, logrando así el levantamiento de los bloqueos de carreteras.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, confirmó, en un entrevista con radio Fides, que el consenso se alcanzó tras una revisión “artículo por artículo” junto a la dirigencia obrera y otras organizaciones sociales, en una reunión que se extendió hasta las 3:00 de la madrugada de este martes. “El fondo se mantiene, la forma se ajusta y el país se desbloquea”, resumió la autoridad, quien defendió la medida como un paso indispensable para corregir el déficit fiscal y evitar el colapso económico, asegurando que se preservó lo esencial para la reconstrucción del país.
LO QUE SE QUEDA Y LO QUE SE VA
Según la comparativa de la nueva norma, el DS 5516 es una versión reducida de 32 artículos, frente a los 120 del decreto abrogado. En lo medular, se ratifican los nuevos precios de los carburantes: la Gasolina Especial se mantiene en Bs 6,96 el litro, el Diésel Oíl en Bs 9,80 y el GNV en Bs 2,73. Para amortiguar el impacto, el Gobierno blindó el “colchón social”: eso significa que se mantiene el incremento al Bono Juancito Pinto a Bs 300, aumenta en Bs 150 la Renta Dignidad y se confirma el incremento del salario mínimo nacional a Bs 3.300, pero con retroactividad al 1 de enero de 2026. Además, sigue vigente el pago del bono PEPE.
Lo que queda fuera es, en esencia, toda la arquitectura que buscaba atraer inversión privada. El nuevo decreto elimina el Régimen de inversiones estratégicas que ofrecía estabilidad jurídica por 15 años y aprobación “Fast Track” de proyectos, una de las principales causas de la movilización de la COB y los sectores afines a los gobiernos del MAS.
También desparecen los incentivos tributarios para emprendedores (monotributo del 5%), la repatriación de capitales y la descarga del IVA para profesionales independientes.
En el ámbito laboral, el Gobierno cedió al reclamo sindical de eliminar la referencia a la “libre negociación” salarial y se restituyó la “tutela del Órgano Ejecutivo” en las discusiones obrero-patronales. Además, cambió el “congelamiento del incremento salarial en el sector público para la gestión 2026” por un artículo de “racionalización de gastos en el sector público”.
Lupo enfatizó que, aunque la potestad de dictar decretos es privativa del Ejecutivo, se cumplió el compromiso de socializar la norma para garantizar la estabilidad, señalando que el proceso de ajuste continuará ahora mediante leyes y reglamentos sectoriales, tal como se pactó en el acuerdo del pasado domingo, cuando el número de puntos de bloqueo en el país superaba los 70. Este martes, el país ameneció con todas las carreteras expeditas, aunque con escombros en y daños en varias de ellas.
COB canta victoria y advierte al Legislativo si hay represalias
“Compañeros, misión cumplida”. Con esa frase, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, proclamó la abrogación del DS 5503 como una victoria del movimiento sindical. Durante un ampliado realizado este martes, la dirigencia celebró que el nuevo Decreto Supremo 5516 surgiera del consenso y eliminara los artículos que, a su juicio, atentaban contra los intereses de los trabajadores.
Argollo destacó la predisposición de las autoridades gubernamentales para trabajar hasta la madrugada, aunque recriminó que la falta de consulta previa fue lo que detonó el conflicto. “Si se hubiese realizado de buena manera, todo este movimiento no hubiera sido necesario”, afirmó el dirigente, quien confirmó el levantamiento de las medidas de presión.
