La publicación del Decreto Supremo 5516 no se había concretado hasta el cierre de esta edición (23:30), pese a que el Gobierno nacional anunció al mediodía de este lunes que la norma se oficializaría en “los próximos minutos”. Ante la demora y la falta de conocimiento del texto final por parte de la Central Obrera Boliviana (COB), la organización sindical se declaró en estado de emergencia y amenazó con volver a movilizarse. Anoche, determinó un cuarto intermedio hasta que el documento aparezca en la Gaceta Oficial.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, informó temprano que el nuevo decreto abroga el 5503 y “recupera” la eliminación del subsidio a los combustibles. La autoridad detalló que la norma mantiene disposiciones como el salario mínimo de Bs 3.300, la vigencia de los bonos sociales –incluida la creación del bono PEPE–, el arancel cero para repuestos del transporte y el diferimiento de créditos.
Lupo explicó que los ajustes económicos restantes se trabajarán mediante “nuevos instrumentos legales” y afirmó que, bajo este escenario, “ya no existen motivos” para continuar con los bloqueos. Según el Ministro, estas protestas generaron pérdidas de 20 millones de dólares por día al Estado.
En contraparte, la dirigencia de la COB denunció un incumplimiento de los compromisos adquiridos el domingo en la ciudad de El Alto. El secretario ejecutivo del ente matriz, Mario Argollo, señaló que el Gobierno no respetó el acuerdo al no socializar ni trabajar el nuevo decreto con la comisión designada por los sectores sociales.
“Tuvimos la buena fe de levantar los bloqueos antes de la abrogación y promulgación del nuevo decreto. Por eso nos sentimos defraudados”, se quejó Argollo. El dirigente advirtió que si se promulga la normativa sin la participación de los trabajadores, se convocará a un nuevo ampliado para que las bases asuman determinaciones, y responsabilizó al Ejecutivo de las consecuencias futuras.
