El conflicto por el Decreto 5503 se mantuvo este jueves sin solución debido a las discrepancias entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) respecto al futuro de lanorma. Mientras el Ejecutivo propuso modificar 35 artículos de la norma sin alterar su estructura económica, el ente matriz de los trabajadores rechazó los cambios de forma, negó la existencia de un preacuerdo y ratificó su exigencia de abrogar la totalidad de la disposición gubernamental.
La jornada estuvo marcada por la espera de una reunión que no se concretó. Aunque la reinstalación del diálogo en la Casa Grande del Pueblo estaba programada para la tarde, hasta las 22:00 de este jueves el encuentro no se había realizado. La dirigencia sindical optó por concentrarse en un ampliado para evaluar la situación, mientras el Gobierno aguardaba reanudar las conversaciones, según se conoció.
La viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, más temprano, había adelantado ante los medios que, tras las mesas técnicas, se identificó la necesidad de ajustar la redacción en 35 de los 120 artículos del decreto. La autoridad precisó que se trata de inclusiones como el respeto explícito a la Constitución y el control social, pero descartó retroceder en las medidas económicas.
“Vamos a hacer modificaciones de forma en estos 35 artículos. Pero, insisto, son modificaciones solamente de forma. No hay ninguna modificación de fondo, respecto al decreto”, declaró Barrientos.
En contrapartida, la COB, en lugar de asistir al diálogo, emitió anoche un comunicado firmado por su secretario ejecutivo, Mario Argollo. En el mismo, la organización aseguró que la propuesta de derogación parcial del Ejecutivo “no responde al mandato de las bases”, por lo que ratificó que, “en cumplimiento del mandato emanado del Cabildo, la posición de la Central Obrera Boliviana es clara y firme: se exige la abrogación total del Decreto Supremo N.º 5503”.
