A un mes de haber asumido el mando, el comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, presentó este lunes un informe de gestión que revela el hallazgo de múltiples esquemas de corrupción institucional. La autoridad confirmó que los ilícitos detectados no se limitan a cobros indebidos, sino que abarcan desde irregularidades en los procesos de contratación y selección de aspirantes, hasta la cooperación directa de efectivos con redes de contrabando y la protección a delincuentes.
Durante la evaluación de sus primeros 30 días, Sokol precisó que, en el ámbito administrativo, se identificaron más de 180 expedientes con irregularidades en la selección de futuros policías. Estas anomalías se concentraron en las pruebas médicas y odontológicas, e involucran tanto a personal de salud como a servidores públicos de la entidad.
Por otro lado, informó que se destapó un negocio ilícito en la venta y confección de uniformes para los nuevos oficiales. Por este hecho, las empresas proveedoras enfrentan procesos penales por estafa, mientras que los uniformados implicados fueron sometidos a procesos disciplinarios.
El informe del Comandante de la Policía también expuso delitos operativos graves. En Santa Cruz, un subteniente y varios sargentos fueron aprehendidos tras intentar cobrar una coima de Bs 2.000 a un conductor que fue retenido pese a no presentar un grado alcohólico sancionable. En Oruro, patrulleros fueron sorprendidos escoltando vehículos de contrabando. Según el reporte de Sokol, estos efectivos ya se encuentran aprehendidos y son acusados de uso indebido de bienes del Estado e incumplimiento de deberes.
