Mientras la administración de Rodrigo Paz defiende su cronograma de decisiones bajo la premisa de que sigue un plan “responsable”, analistas advirtieron que el tiempo es un recurso escaso y que el Ejecutivo debe acelerar las reformas estructurales antes de que se agote la expectativa ciudadana. Aunque el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, rechazó recientemente que el Gobierno haya optado por el “gradualismo”, expertos consultados por este diario señalan que la actual incertidumbre exige certezas inmediatas.
El economista Juan Melendres, exsecretario de Planificación de la Gobernación de Chuquisaca, valoró este domingo que el Gobierno busque aplicar medidas “progresivas” para evitar un impacto social severo en los sectores vulnerables, pero alertó que el margen de espera es corto.
Melendres marcó febrero –fecha tope anunciada por el Gobierno para el ajuste del 30% del déficit fiscal– como el límite de la tolerancia social. “Si esto se va alargando, se va a ir diluyendo esta confianza”, advirtió. “Creo que ese es el plazo máximo que la población va a esperar para ver los ajustes necesarios y que esta confianza se traduzca en ajustes estructurales de la economía y la economía empiece a fluir de acuerdo a lo que se espera”, complementó.
