A solo un día de asumir el cargo, el nuevo comandante general de la Policía, Mirko Sokol, inició medidas drásticas, comenzando por la Unidad Operativa de Tránsito. Según un documento fechado el 29 de noviembre, dispuso el “cierre total y ordenado” de todas las divisiones de Tránsito a nivel nacional.
La medida implica el cese inmediato de todas las actividades operativas y administrativas en las comisarías de tránsito, así como la elaboración de un inventario detallado de todos los bienes asignados, incluyendo mobiliario, equipos, armamento y vehículos.
Se dispone además que el personal policial y administrativo deberá presentarse en el Departamento de Recursos Humanos o la dependencia correspondiente para recibir instrucciones sobre su nueva asignación funcional.
“Las presentes instrucciones son de cumplimiento obligatorio e inmediato, debiendo tomar las medidas necesarias para asegurar un proceso ordenado, transparente y conforme a la normativa legal vigente”, señala parte del memorándum.
En el documento también se indica que cada jefe/a de comisaría deberá remitir un informe final de cierre, con copia de inventarios, actas de entrega y cualquier incidencia presentada, dentro de las 24 horas posteriores al cierre efectivo.
Además, se abrirán Oficinas de Plataforma de atención al público en la Dirección Departamental de Tránsito del país, como parte de las acciones orientadas a mejorar los servicios brindados a la ciudadanía.
