El presidente Rodrigo Paz afirmó este miércoles que su gobierno inició el desmontaje de lo que calificó como una “institucionalidad corrupta” heredada de los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS), en un proceso que “revela deudas no registradas, compras irregulares y desfalcos millonarios en el Estado”.
El mandatario aseguró, a través de una publicación en X, que el Ejecutivo está “poniendo la casa en orden” y trabajando para que los hechos detectados no queden impunes, refiriéndose a los casi 20 años de gobiernos de Evo Morales y Luis Arce.
“PRUEBAS SUFICIENTES”
Paz sostuvo que, en la medida en que avanza el reordenamiento estatal, emergen “pruebas suficientes” para sostener denuncias formales y avanzar en investigaciones.
“No es fácil desmantelar toda la institucionalidad corrupta que nos dejó el MAS durante veinte años, pero lo estamos haciendo”, afirmó.
Agregó que su gobierno se enfrenta a estructuras y prácticas instaladas durante un largo periodo, cuya desarticulación requiere tiempo y la reconstrucción de los mecanismos internos de control. En días pasados cifró en más de 15.000 millones de dólares el daño económico derivado de irregularidades detectadas durante los años de administración del MAS.
ECONOMÍA
Por su parte, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, anunció la auditoría de una deuda de más de Bs 7.000 millones que no fue registrada por la gestión de Arce, entre 2020 y 2025. Eso en un contexto en el que existen más de 320 solicitudes de sectores que reclaman pagos.
Según Espinoza, los requerimientos provienen de gobiernos municipales y departamentales, universidades, cajas de salud y distintos acreedores del Estado, quienes serán convocados a reuniones para aclarar la situación real de las finanzas públicas.
“En ocho días (de funciones desde el cambio de mando) encontramos Bs 7.000 millones en cuentas por pagar que no estaban registradas en ningún lado. Dennos un par de días más y quizás encontremos todavía más”, afirmó.
