Aproximadamente el 30% del combustible subvencionado por el Estado se va al contrabando, afirmó este martes la directora ejecutiva de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Margot Ayala.
“No les doy datos oficiales, pero sí es lo que estamos viendo ahora, analizando”, dijo la autoridad, según un reporte de las RPOs.
Asimismo, la ejecutiva explicó que la ANH realiza un análisis exhaustivo al B-SISA (Sistema Integrado de Seguridad de Abastecimiento) y a los sistemas de control que existen para la lucha contra el contrabando o el desvío de combustibles que dañan al país.
No obstante, Ayala presume que “son funcionarios”, tanto de Sustancias Controladas como de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la misma ANH “que están dilapidando los recursos del Estado a través de estos mecanismos” para el transporte ilegal de carburantes a naciones vecinas.
“Seguimos descubriendo, esto va a ir a auditoría y va a tener repercusiones porque otra de las cosas que hemos descubierto es que no solamente por la parte de falta de control (hay contrabando), sino por la falta de consecuencia es que la gente se ha acostumbrado a hacer lo que le da la gana”, sostuvo.
