El comandante general de la Policía Boliviana, general Augusto Russo, respondió este jueves a las acusaciones del vicepresidente Edmand Lara y aseguró que cumplió con el fallo judicial por el que se lo cuestiona, al punto de que una resolución posterior dejó sin efecto cualquier proceso en su contra. Pese a ello, afirmó que acatará la decisión que tome el Ejecutivo sobre su cargo.
La controversia surgió después de que Lara afirmara el miércoles que Russo no debería ejercer el mando por incumplir una resolución de una sala constitucional de Beni, emitida el 23 de enero, que ordenaba remitir los antecedentes del caso al Ministerio Público y al sistema disciplinario de la Policía.
En conferencia de prensa, Russo explicó que si bien existió esa orden, fue superada por un fallo posterior. Presentó un auto interlocutorio (Nº 83/2025), fechado el 29 de abril y emitido por la misma sala, que resuelve dos puntos clave. Primero, “dar por cumplido lo dispuesto en la resolución constitucional” inicial y, segundo, “deja sin efecto lo dispuesto mediante auto interlocutorio número 21/2025 (...), con relación a la remisión de antecedentes”.
El Comandante detalló que el caso se originó por un amparo constitucional de un oficial al que se le negó el acceso a un curso de posgrado por no cumplir el requisito de antigüedad. La justicia le concedió una medida cautelar y, ante el reclamo por un aparente incumplimiento, se emitió la orden de enero. Sin embargo, Russo sostuvo que la institución regularizó la situación académica del oficial, lo que motivó a la sala constitucional a dar por cumplido el requerimiento y anular las acciones en su contra.
