La Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana sobre el riesgo inminente de un conflicto en las cárceles de Bolivia. El defensor Pedro Callisaya advirtió que el hacinamiento, la falta de pago de prediarios, la violencia y el incumplimiento de la amnistía pueden derivar en protestas masivas y motines.
“Todos estos elementos hacen que nosotros podamos prever que existe un riesgo inminente en la situación de las cárceles en Bolivia, que pueden traducirse en protestas masivas, en motines, que pueden en algunos casos ser violentos y que esperemos que no puedan suceder”, declaró Callisaya, según informó la red Erbol.
De acuerdo con datos de la Defensoría, la población penitenciaria aumentó de 17.305 a 33.058 personas entre 2020 y 2025. De este total, casi el 56% corresponde a detenidos preventivos. Callisaya explicó que este escenario debilita la atención en salud, la alimentación y la seguridad interna, lo cual puede provocar una conflictividad si la situación se mantiene.
