En su último discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Luis Arce advirtió este jueves que el riesgo de una tercera guerra mundial “es muy cercano” y cuestionó la efectividad del organismo al cumplirse 80 años de su creación, afirmando que “los resultados no son los esperados”. El mandatario denunció lo que calificó como un nuevo “neocolonialismo” impulsado por Estados Unidos y propuso una agenda de seis puntos para reformar el orden global.
Durante su intervención, Arce señaló que el mundo se encuentra “igual de dividido y confrontado” o más que hace ocho décadas, con cifras crecientes de pobreza y desigualdad. “Hoy suenan los ecos de tambores de guerra en todos los continentes. Se practica el genocidio por la sola decisión de dos países de negarle el derecho a ser libre y soberano a un pueblo”, denunció.
El jefe de Estado atribuyó estas amenazas al “dominio salvaje del sistema capitalista” y, de manera más directa, al “obsesivo afán de la aministración de Donald Trump de devolverle a Estados Unidos su condición de hegemón”. Según Arce, estas acciones tienen como fin “apropiarse de los recursos naturales, tomar el control de las materias primas para beneficio de una burguesía imperial”. A esta nueva etapa de intervencionismo, agregó, se le debe llamar por su nombre: “neocolonialismo”.
En el plano regional, el mandatario alertó que “la amenaza de muerte acecha a América Latina y el Caribe” y criticó el despliegue militar estadounidense en el Caribe. Sostuvo que el objetivo real es una “intervención” en Venezuela para controlar sus “importantísimos recursos naturales” y endurecer el bloqueo económico contra Cuba.
Frente a este panorama, Arce formuló una serie de propuestas. En primer lugar, planteó la creación de una “Comisión de Reparaciones por la esclavitud, el apartheid, el genocidio y el colonialismo en los países del Sur Global”. En segundo lugar, instó a convertir la Asamblea General de la ONU en un órgano con resoluciones vinculantes “para que sea la voz efectiva de todos los pueblos”.
Además, propuso declarar al mundo como “territorio de paz” e impulsar la desmilitarización, realizar una reforma profunda del Consejo de Seguridad, avanzar hacia la “declaración universal de los Derechos de la Madre Tierra” y rechazar todo tipo de guerra comercial para disminuir las brechas económicas entre países.
Esta intervención fue la última Arce como presidente de Bolivia ante la ONU, ya que el próximo 8 de noviembre entregará el mando al ganador de la segunda vuelta electoral del 19 de octubre, que se disputará entre Rodrigo Paz (PDC) y Jorge Tuto Quiroga (Libre).
