La ministra de Justicia, Jessica Saravia, afirmó este martes que el Gobierno respeta la independencia de poderes y las decisiones judiciales, pero instó a no olvidar las graves violaciones de derechos humanos ocurridas en 2019, especialmente las masacres de Sacaba y Senkata, luego de que el TSJ ordenara el pasado viernes revisar las detenciones preventivas de la expresidenta Jeanine Áñez, el gobernador titular de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, y el exlíder cívico potosino Marco Antonio Pumari.
Saravia, en ese marco, negó enfáticamente que el Gobierno haya ejercido presión o persecución judicial contra el juez David Kasa, quien denunció ese extremo en la audiencia en la que anuló el proceso contra Áñez por el caso Senksata y señaló que lo que corresponde es un juicio de responsabilidades.
“Desde el Gobierno nacional, queremos dejar en claro que nosotros respetamos la independencia de poderes y, por supuesto, las decisiones de las autoridades judiciales o de las autoridades que componen los órganos del Estado”, aseguró la Ministra.
No obstante, la autoridad recordó que el Estado es parte denunciante en el caso “golpe I” y las “masacres de Senkata y Sacaba”. En ese sentido, subrayó que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) confirmó las “las masacres de Sacaba y Senkata” y las “graves violaciones de los derechos humanos” que se registraron entre el 1 septiembre y el 31 de diciembre de 2019.
