La justicia determinó enviar a la cárcel con detención preventiva por noventa días a Ruth Nina, dirigente del extinto PAN-Bol y aliada de Evo Morales, por amenazar con “contar muertos en vez de votos” en las elecciones generales si no habilitan al líder cocalero como candidato. En la audiencia, frente a la jueza, en un intento de evitar su posible encarcelamiento, Nina pidió “mil disculpas” a la población por sus amenazas y dijo que “errar es de humanos” y que ella “no es delincuente”.
La dirigente política deberá cumplir la detención preventiva en la cárcel de mujeres de San Sebastián, en Cochabamba, según se determinó en la audiencia de medidas cautelares de este sábado.
Nina fue denunciada por los presuntos delitos de instigación pública a delinquir, amenazas y obstrucción de procesos electorales, luego de sus declaraciones realizadas en un ampliado, donde afirmó que “en vez de contar votos, van a contar muertos” en las elecciones programadas para el 17 de agosto.
La aprehensión de Nina se produjo el jueves, luego de que se presentara a declarar en la Fiscalía de Cochabamba. Desde entonces, permanecía bajo custodia y a disposición de las autoridades judiciales.
La audiencia se instaló a las 11:00 de este sábado y se extendió por cerca de cinco horas, misma que se llevó adelante de manera virtual y con la imputada en el interior de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Cochabamba.
Antes de la audiencia, Nina dijo que “la libertad de expresión hoy está siendo encarcelada para todos los dirigentes”. “La libertad de opinión y de pensamiento ya tiene cárcel”, advirtió con un tono desafiante, al señalar que lo que ocurre con ella podría repetirse con otros líderes.
La dirigente estará inicialmente recluida por este periodo de tiempo mientras avanzan las investigaciones que se enmarcan en un proceso penal que impulsa la Fiscalía por haber señalado, en un acto público que para las elecciones, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en vez de contar votos van a “contar muertos”.
Su defensa, conformada por cinco abogados, asegura que la imputación carece de fundamento legal. Los delitos por los que se la acusa —instigación pública a delinquir, amenazas y obstrucción del proceso electoral— estarían basados en una interpretación arbitraria de un discurso político pronunciado en Lauca Ñ.
Después que la Justicia determinara la detención preventiva de la líder del extinto Pan-Bol, la dirigente dijo que es un honor entrar en la cárcel, a la cual llegó esposada y con escolta policial.
