El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) empezó a emitir notificaciones a los comerciantes que venden cebolla de procedencia peruana sin la documentación exigida.
“El principal requisito es el Permiso Fitosanitario de Importación (PFI). A quienes no lo presentan, se les da un plazo para regularizar. Hasta ahora, solo una persona ha cumplido”, dijo el jefe regional del Senasag Cochabamba, Juan Martínez, en declaraciones a Bolivia TV.
En ese contexto, anunció que se procederá al comiso de los cargamentos que incumplan esta normativa.
Los operativos se realizaron este jueves en coordinación con productores del Cono Sur y del Valle Bajo de Cochabamba, regiones clave en la producción local de cebolla.
El objetivo es frenar el ingreso de producto extranjero que compite de manera desleal con el nacional.
Según el jefe regional del Senasag, uno de los puntos críticos del contrabando es la ruta que pasa por Santa Bárbara, donde se realizan los controles. “Hay dos o tres rutas alternas, pero muchas veces los productos deben pasar por Pirque, que se convierte en un cuello de botella para el contrabando”, explicó.
