El presidente Luis Arce advirtió este martes que el abastecimiento regular de combustibles no está garantizado en el país mientras en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) persista lo que calificó como un “estrangulamiento” a la aprobación de créditos externos. Durante una conferencia de prensa en la Casa Grande del Pueblo, el mandatario explicó que, sin esos recursos, es inviable aumentar los volúmenes de importación de diésel y gasolina para acabar con las filas en las estaciones de servicio.
“Mientras tengamos estrangulado el financiamiento externo, mientras no tengamos la posibilidad de garantizar los recursos para la compra y el abastecimiento de diésel y gasolina, por supuesto que eso no está garantizado, pese a los esfuerzos que estamos haciendo desde el Gobierno nacional”, explicó el jefe de Estado.
Arce detalló que, si bien YPFB despacha el 100% de la demanda actual, esta cantidad es insuficiente para normalizar el suministro. “Se requiere inyectar a la economía nacional más del 120, 130% diario para que las filas puedan ir reduciendo. Mientras tanto, vamos a estar en esta situación por falta del financiamiento externo”, insistió.
El mandatario ratificó que Bolivia enfrenta salidas de divisas por más de 5.000 millones de dólares anuales, de los cuales cerca de 3.000 millones corresponden a la importación de combustibles. En ese sentido, subrayó que, desde 2023, la falta de aprobación de nuevos créditos impide la llegada de desembolsos frescos para hacer frente a estos gastos.
docencia y defensa del MAS
En la misma conferencia de prensa, Arce anunció que, tras concluir su mandato, volverá a la vida académica. “Yo voy a volver a la academia, a la universidad, a mi alma mater. Soy académico, soy profesor universitario, y ahí estaremos pronunciándonos sobre lo que haga el gobierno de turno”, señaló. Sin embargo, aclaró que no se retirará de la política y seguirá defendiendo el “proceso de cambio”.
El Presidente, en esa línea, rechazó que se dé por muerto al MAS en las próximas elecciones generales. “El MAS no es una persona: el MAS es el pueblo organizado. Mientras existan pobres en Bolivia, va a existir un masista”, enfatizó, al tiempo que criticó las propuestas de la oposición, a las que calificó como “el viejo modelo neoliberal maquillado”, que no plantean soluciones al problema de los combustibles.
