La mujer que fue enviada a prisión preventiva por haber dado de beber raticida a sus tres hijos era víctima de violencia física desde hace seis años por parte de su expareja. El hombre acabó denunciado, pero la Fiscalía rechazó esa sindicación y tampoco le otorgó protección a ella que, tras su encarcelamiento, sigue pendiente de solución su estado emocional, según indicó su abogado, Cimar Campos, quien alertó que esta persona corre peligro.
El jurista reveló que su defendida denunció en la Fiscalía un hecho de violencia familiar sistemática a principios de año, pero no fue atendida.
“En la denuncia ella hace un relato de que ha sido víctima de una violencia sistemática en el ámbito psicológico, en el ámbito económico. La consecuencia peor que pueda desencadenar en una persona cuando se trata de violencia sistemática, desvalorización, intimidación es, justamente, el suicidio”, advirtió.
