Una carta póstuma reveló que una disputa por la herencia de una vivienda y la tenencia de una niña de ocho años fueron los detonantes de un infanticidio que conmociona a Oruro. La tía abuela materna de la menor, de 78 años, fue imputada por el crimen tras asfixiar a su nieta el pasado sábado y luego intentar suicidarse. La misiva detalla presiones familiares por la custodia y el sufrimiento de ambas por una separación ordenada judicialmente.
El fiscal departamental de Oruro, Aldo Morales, informó que la mujer, quien se encuentra hospitalizada, dejó una carta de tres páginas. “La abuela ha declarado, ha dejado una carta póstuma, donde hace referencia al por qué habría realizado este hecho (…) Ha puesto la casa a nombre de la nieta, y esto despertó, presuntamente, un deseo económico. Varias personas querían la guarda de esta pequeña”, reveló la autoridad en declaraciones recogidas por la agencia ABI.
La investigación determinó que un juez otorgara la custodia de la niña a una tía. A la abuela, una persona con discapacidad que se moviliza en silla de ruedas, se le permitió verla solo cada 15 días. Según la misiva, esta separación afectó a ambas. “En la carta, la abuelita menciona que la niña le habría pedido que ‘se fueran juntas con su mamá, al más allá’”, detalló el fiscal.
