“Los interculturales arrancaron nuestros sembradíos, taparon con basura nuestras tomas de agua; parece que no son gentes. El INRA se hizo la burla de nosotros; nos despojaron, nos discriminaron”.
Es el testimonio del cacique mayor de los indígenas tsimanes de Beni, Rosendo Merena, cuyo pueblo logró una sentencia constitucional histórica después de casi 10 años de batalla legal. El INRA ordenó desalojar de sus tierras a los interculturales y proceder al saneamiento de más de 54.000 hectáreas a nombre de los originarios.
Este martes, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) dio a conocer oficialmente la sentencia que ordena al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) que, en 48 horas, disponga la desocupación de dicho número de hectáreas de tierras comunitarias ocupadas desde 2017 por parte de los interculturales.
“Es una victoria simbólica y jurídica para los pueblos indígenas”, declaró la magistrada del TCP Isidora Jiménez al indicar que este fallo puede generar un impacto nacional e internacional en las normas referidas a los derechos de los pueblos indígenas y protección del medioambiente.
