El Gobierno anunció este lunes un incremento del 10% al Salario Mínimo Nacional (SMN) y del 5% al Haber Básico, tras alcanzar un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB). Sin embargo, el sector empresarial privado rechazó esta medida y advirtió que el Ejecutivo “deberá asumir la responsabilidad por las consecuencias de esta determinación”.
“Es un acuerdo absolutamente racional, que va a permitir a la economía funcionar, va a permitir recuperar el consumo de las familias, recuperar el ingreso familiar”, afirmó el presidente, Luis Arce, al justificar el incremento, que es el más alto de los últimos ocho años, según hizo notar la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEUB).
Con esta decisión, el SMN en el país será a partir de mayo de Bs 2.750. En 2024 era de 2.500 y en 2023 de 2.362.
Antes del anuncio, Arce se reunió por varias horas con los dirigentes de la COB y las autoridades del área económica en la Casa Grande del Pueblo. Los trabajadores habían planteado al Ejecutivo un incremento del 20% al SMN y del 15% al haber básico, junto a otras peticiones laborales.
El mandatario indicó que en la reunión se analizó el incremento de los principales productos durante 2024, que consideró un año “bastante irregular” por los bloqueos de caminos que se produjeron y que “han incrementado los precios”, junto a factores “externos” y climáticos como la sequía.
Por su lado, el secretario ejecutivo de la COB, Juan Carlos Huarachi, señaló que el acuerdo con el Gobierno es “acorde a la canasta familiar y a los datos estadísticos” sobre la inflación del año pasado.
REACCIONES
La CEPB advirtió más temprano que “no debe implementarse ningún incremento a los salarios”, al considerar que esa medida podría generar una “inflación descontrolada y estancamiento económico”. Tras conocerse la decisión gubernamental, publicó un comunicado: “Manifestamos nuestro firme rechazo a la decisión del gobierno nacional de incrementar 10% al Salario Mínimo Nacional y 5% al Haber Básico. El aumento al SMN es la cifra más alta de los último ocho años, y se impone en un escenario en el que Bolivia presenta decrecimiento del PIB, inflación creciente y déficits sostenidos”.
Los empresarios consideran que los efectos que esta medida tendrá sobre la sostenibilidad de las empresas –especialmente las pymes– y el empleo serán “extremos”. “El gobierno deberá asumir la responsabilidad por las consecuencias de esta determinación”, agregan.
CAINCO
El presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), Jean Pierre Antelo, cuestionó la medida y advirtió que la crisis económica en el país se profundiza. “No hay decreto que tape lo que todos vemos. La crisis es real y cada día más profunda”, escribió en sus redes sociales.
El representante empresarial también remarcó que gran parte de la población no se verá beneficiada por este aumento, ya que trabaja en la informalidad y, en cambio, deberá asumir el impacto del alza de los precios de productos básicos de la canasta familiar.
CNC
Entretanto, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) rechazó el incremento salarial y planteó alternativas para cumplir con el retroactivo y aliviar la carga que deberán asumir las empresas.
Su presidente, Eduardo Olivo, indicó que a pesar de sentirse “engañado” por el Gobierno, por el trabajo que venían realizando para llegar a un acuerdo en este tema, propuso trabajar en alternativas que les permita a los empresarios cumplir con la medida a largo plazo.
