La Dirección de Migración ha expulsado del país a 20 ciudadanos extranjeros, pertenecientes a la secta denominada Kailasa, cuya intención era quedarse en el país y establecerse en tierras indígenas. Sin embargo, los mojes de esta secta, salieron a desmentir a través de sus redes y niegan haber comprado tierras a perpetuidad.
El caso Kailasa generó polémica en el país, después de conocerse que habían inducido a indígenas a firmar contratos de arrendamiento de tierras.
La directora de Migración, Karina Serrudo, indicó que los extranjeros habían ingresado al país entre 2024 y 2025 con fines de turismo, pero no cumplían ese objeto, así que se dispuso su salida obligatoria.
El pasado 20 de marzo, se interceptó a tres de los integrantes de la secta en el departamento de Beni, en la localidad de Cayubaba, donde intentaron escapar, según Migración. Asimismo, 17 de los extranjeros fueron encontrados en una residencial de Santa Cruz.
Según Serrudo, se desarrolló una acción de libertad presentada a nombre de los extranjeros, pero la misma fue rechazada por un juez.
En tal sentido, se procedió a la expulsión de los miembros de la secta el fin de semana. Se trata de ciudadanos de China, India, Suecia, Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Portugal.
Como contexto, la directora de Migración señaló que el líder de Kailasa, conocido como Nithyananda, es un “delincuente buscado”, debido a que tiene acusaciones de delitos sexuales.
Dijo que Kailasa es una nación ficticia y religión falsa. Mencionó también que los propios indígenas han desconocido ya esos contratos que se firmaron con los integrantes de la secta.
NIEGA VÍNCULO
Si bien existe una imagen del presidente Luis Arce con miembros de Kailasa, la directora de Migración explicó que esa fue una fotografía que se solicitó al mandatario como suele hacerse en cualquier acto público.
Enfatizó que el Gobierno boliviano no tiene relación con Kailasa.
