El Gobierno indicó que actualmente hay 1.600 millones de dólares bloqueados en la Asamblea Legislativa por “un capricho político”, por lo que instó a la población y a las instituciones a presionar al órgano legislativo para destrabar estos fondos y aliviar la situación económica del país.
Según la viceministra de Comunicación de Bolivia, Gabriela Alcón, la retención de estos recursos impacta en el movimiento de divisas y en la capacidad del Gobierno para garantizar el suministro de combustible. La viceministra destacó que, a pesar de las dificultades, el Ejecutivo continúa cumpliendo con el pago de la deuda externa y realizando gestiones para mantener la estabilidad económica.
Asimismo, Alcón resaltó el problema de la caída en la producción de gas y petróleo desde 2014, una situación que ha llevado a Bolivia a aumentar significativamente sus importaciones de combustible.
