Mientras la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) asegura que vende suficiente arroz para satisfacer la demanda local, autoridades gubernamentales atribuyen el encarecimiento del producto a la escasez relativa causada por su exportación ilegal. A pesar de que la necesidad de una normativa específica para enfrentar este problema era evidente hace 15 meses, aún no se ha implementado.
“Emapa sigue trabajando arduamente para garantizar el abastecimiento de productos básicos a la población boliviana”, afirmó ayer su gerente general, Franklin Flores. Añadió que, hasta la fecha, se han comercializado más de 660 mil quintales de arroz en el país.
Por su parte, el viceministro de Desarrollo Agropecuario, Álvaro Mollinedo, sostuvo que el acopio ilegal de arroz y su desvío hacia Brasil, Argentina y Perú están provocando desabastecimiento en el mercado interno. “Se ha realizado un seguimiento a posibles puntos de fuga al exterior del arroz. Este desvío, motivado principalmente por los precios, está afectando el abastecimiento interno”, advirtió en conferencia de prensa.
