Mayor inflación, aumento del contrabando y una recesión económica, es la triada que puede afectar al país, si se concreta el pedido de la Central Obrera Boliviana (COB) de un aumento en el salario mínimo nacional (8%) y de un 7% al haber básico.
Esa lectura fue realizada por la Cámara Nacional de Industrias (CNI) que precisó que el deterioro actual de las condiciones económicas demandan incentivos y apoyo a la producción “Hecho en Bolivia” antes que de un incremento salarial y plantean congelar los salarios en 2024.
El presidente de la CNI, Pablo Camacho, manifestó que el incremento salarial impulsará la recesión económica y promoverá el contrabando, la pérdida de la inversión privada y la reducción de empleos. El incremento salarial es el “subsidio al contrabando”, puesto que encarece el precio de los productos nacionales que deben competir en forma desigual con el contrabando.
