En la segunda jornada de la protesta, los sectores sociales afines a Evo Morales reforzaron los cercos en varios puntos del país provocando millonarias pérdidas en el sector productivo y empresarial del país.
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Roberto Ríos, descartó, por el momento, una intervención policial a los piquetes de bloqueos de caminos.
“Todas las actuaciones de la policía se enmarcan justamente en el marco del cumplimiento a la Constitución Política del Estado y la normativa que tenemos en nuestro país. Respecto a la orden de desbloquear o utilizar la fuerza, hasta el momento no hay ninguna instrucción de esa magnitud, tampoco se la ha dado”, afirmó la autoridad a Unitel.
Del mismo modo, descartó que se hubiera dado alguna represión policial en alguno de los puntos de bloqueo, pero señaló que en base a los análisis y acercamientos que se están trabajando con sectores y organizaciones movilizadas se evaluarán las acciones a seguir.
Los sectores afines a Morales se concentraron en esta segunda jornada de protestas, principalmente en el departamento de Cochabamba, que articula las carreteras que unen a Santa Cruz con La Paz.
Uno de los puntos más críticos fue en la localidad de Parotani, donde hubo enfrentamientos entre un grupo de mineros, que utilizaron dinamita y despeñaron piedras para obstruir la carretera, con la Policía que respondió con gases lacrimógenos.
"El Gobierno nacional, en lugar de resolver las justas demandas del pueblo que defiende la democracia, reprime y amenaza con criminalizar la protesta social", cuestionó Morales en la red social X.
