Wilson Sahonero, un ciudadano cochabambino, llegó hasta la ciudad de Sucre para denunciar que en un proceso que se le sigue por legitimación de ganancias ilícitas, se vulneraron sus derechos y un juez “sin valorar sus pruebas” le condenó a cinco años y seis meses de cárcel. Ahora su caso está en casación y recurrió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) puesto que no confía en la justicia boliviana.
Sahonero llegó hasta CORREO DEL SUR para revelar que el caso penal “ha sido armado” por el entonces director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) de Cochabamba, Maximiliano Dávila, y los fiscales Raúl Arce, Andrea Reyes, Miguel Trigo, Limberth Claure y Eduardo Terrazas el 29 de diciembre de 2015, cuando allanaron su casa.
Recordó que el dinero que amasó durante varios años fue el resultado de su esfuerzo honesto y que no por haber estado en la cárcel en Alemania de 1997 a 2003, las autoridades tengan que pensar que no podía trabajar de manera legal.
