La Justicia determinó ayer que Erick Fuentes, acusado de la muerte del dirigente Félix Ribera, durante los enfrentamientos que se registraron en Guarayos el 2 de diciembre, se defienda en libertad y se le aplique medidas sustitutivas a la detención preventiva. La decisión judicial no fue bien recibida por la Federación Única de Trabajadores Campesinos de Santa Cruz, que determinó mantener el estado de emergencia y no descartaron un bloqueo de caminos hacia Trinidad.
Fuentes fue identificado por la Policía como uno de los presuntos autores de la muerte de Ribera junto a otros 10 dirigentes de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Santa Cruz. Además, acusaron a empresarios que supuestamente financiaron el conflicto en Pailitas.
Carmen Ovando, abogada del acusado, informó a El Deber que entre las medidas sustitutivas que recibió su cliente está el arresto domiciliario con derecho al trabajo, arraigo y la presentación de garantes personales.
“El juez valoró, como corresponde, interpretó de la mejor manera, estamos conformes porque era lo que estábamos buscando”, dijo.
El Ministerio Público acusó a Fuentes por los presuntos delitos de homicidio, lesiones graves y leves, y porte o portación ilícita de arma de fuego, aunque el sindicado negó su participación responsabilizando de los hechos a los interculturales de San Julián.
Mientras se desarrollaba la audiencia, campesinos de la federación sindical instalaron una vigilia en las afueras de la Felcc. Concluida la misma, ellos señalaron que se mantendrán en estado de emergencia, por lo que no se descarta que instalen un bloqueo en la carretera que conecta a Trinidad, ya que existe otras 10 órdenes de aprehensión que son de su grupo.
Sobre el tema, el secretario ejecutivo de la Federación Única de Trabajadores Campesinos de Santa Cruz, Abraham Villegas, dijo que no están conformes con esa determinación y aseguró que el estado de emergencia continúa y en los próximos días se reunirán con la dirigencia nacional.
