Las armas que encontró la Policía en la casa de Roberto Hurtado, acusado de estar vinculado con el narcotraficante Sebastián Marset, serían legales por contar con autorización de la Policía. Así lo señaló el propio Hurtado, que ayer se presentó a declarar voluntariamente, negó vínculos con el uruguayo y pidió la liberación de su esposa, quien fue aprehendida el lunes y es imputada por el presunto delito de legitimación de ganancias ilícitas.
“Nunca en mi vida lo he visto, no lo conozco a Marset”, señaló Hurtado al ser consultado por los medios. Insistió que se gana la vida trabajando como ganadero desde que tenía 18 años, por lo que descartó tener vínculos con actividades ilícitas.
El lunes, le secuestraron 45 armas, las cuales Hurtado justificó señalando que es cazador, que dispara en “tiro práctico” y que tiene permisos legales vigentes. Además, recordó que en el año 2017, cuando era ministro de Gobierno Carlos Romero Bonifaz, también le secuestraron estas armas, pero luego fueron devueltas porque “no había ningún problema”.
