Carlos Romero y Teresa Morales, exministros del gobierno de Evo Morales, denunciaron este miércoles ante la Fiscalía General del Estado un presunto hecho de corrupción en YPFB por la importación de carburantes. Desde la empresa estatal salieron a desmentir esa acusación y también señalaron que hay un ahorro de $us 17 millones de dólares por dicho concepto..
Las exautoridades denuncian importación “desmesurada” de diésel y gasolina y con sobreprecio, además de que eran carburantes destinados al contrabando. Llegaron acompañadas de los diputados Renán Cabezas y Gustavo Vega, del ala radical del MAS.
Romero explicó que la denuncia es por los delitos de incumplimiento de deberes, daño económico al Estado y conducta antieconómica “contra Armin Dorgathen, director ejecutivo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), y lógicamente, producto de las investigaciones contra quienes resultaren responsables, materiales e intelectuales, de este apuñalamiento a la economía nacional”.
Según el exministro de Gobierno, además de sobreprecios en la compra de gasolina y diésel, el año pasado se importó 10 veces más cantidad de gasolina que lo requerido en el mercado interno.
Dijo que el parque automotor y el consumo de diésel en el país muestran un crecimiento de 5 a 8 por ciento cada año, pero YPFB está importando 10 veces más.
“No es un secreto a voces que el contrabando no se hace en galones, se hace en cisternas; es posible, entonces, que la logística estatal esté siendo utilizada para ese contrabando”, aseveró.
DOBLE IMPORTACIÓN
Por su parte, la exministra Teresa Morales denunció que durante 15 meses se hicieron importaciones paralelas de diésel entre las empresas San Cristóbal y Maquiri, y que YPFB importaba pagando 30% más del precio normal.
