El sector avícola de Santa Cruz y de Cochabamba encara un ciclo de turbulencia, cuyas causales son atribuidas al brote de gripe aviar que provocó un desequilibrio económico a los ‘granjeros’ por la pérdida y sacrificio de más de 570.000 gallinas ponedoras en la Llajta. Además, el incremento de los precios del maíz y el sorgo -insumos para la alimentación de las aves- y la escasez de dólares impactan en los costos operativos. A esto se suma el alza del valor de las vitaminas y otros insumos veterinarios. Es por ello que el sector, condiciona el ajuste de precio, tanto del pollo terminado como del huevo.
Desde la Asociación de Avicultores de Santa Cruz (ADA), afirmaron que, si bien los niveles de producción de carne de pollo y huevo han sufrido una disminución de cerca del 15% a escala nacional a causa del brote de influenza aviar registrado en Cochabamba, la situación sanitaria en la región cruceña ha provocado que la actividad avícola sea más riesgosa y ha llevado a los agentes del sector a realizar ‘importantes’ inversiones en bioseguridad (infraestructura, equipos y biológicos).
