El expresidente y jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, no acudió a declarar ante la Fiscalía de Perú que lo investiga por atentados contra la integridad nacional, y lanzó críticas desde el país, donde tachó como “persecución política” la citación peruana.
“Las citaciones y amenazas de extradición promovidas por la derecha peruana y boliviana son parte de la persecución para que no denunciemos la masacre de nuestros hermanos indígenas de Perú. Nos preocuparía que un Gobierno ilegítimo que causó tantas muertes hable bien de nosotros”, escribió en su cuenta de Twitter.
La Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Puno citó a Morales para que declare virtualmente el 7 de marzo, pero no lo hizo. Sin embargo, su declaración fue reprogramada para el 10 de mayo.
