El Procurador General del Estado, Wilfredo Chávez, anunció ayer que volverá a acudir a la Fiscalía para que los obispos de la Iglesia católica que participaron de las reuniones de 2019 en la Universidad Católica declaren como testigos en el caso “Golpe de Estado I”. La autoridad volvió a señalar que los jerarcas católicos no gozan de un fuero especial.
“Vamos a volver a presentar el memorial insistiendo en que declaren estas personas, porque es lo correcto, antes de que se cierre esta investigación”, anunció el Procurador.
Chávez considera que hay “victimización” en la postura de los representantes de la Iglesia, que condenaron ya antes la solicitud del Procurador.
“Que su conciencia los haga culpables, es su problema. Primero, van a declarar como testigos”, insistió la autoridad, en conferencia de prensa.
Chávez dijo que su intención es que los representantes de la Iglesia esclarezcan los hechos de noviembre de 2019 y su participaron en las reuniones de la Universidad Católica, donde se discutió una salida a la crisis de 2019.
El Procurador argumentó que, por este caso, se pidió la declaración de decenas de personas y que, en ese sentido, un trato preferencial a algunos de los involucrados sería, según él, algo odioso.
La Fiscalía ya respondió antes a la Procuraduría que los representantes de la Iglesia tienen fuero.
Señaló que, según el Código de Procedimiento Penal, los representantes de misiones diplomáticas no están obligados a comparecer, pero apuntó que la Convención de Viena establece que ese fuero solo aplica para jefes de misiones diplomáticas.
En ese marco, Chávez dijo que el fuero alcanzaría solo al Nuncio Apostólico, que es el representante acreditado del Papa en Bolivia. “Los otros son nomás pues bolivianos”, a menos que tengan una doble nacionalidad, argumentó.
