La normativa vigente bajo la cual se realizan las inversiones de los aportes de los trabajadores para su jubilación “no es la culpable de la baja rentabilidad de las AFP”, indicó la Gestora Pública, que recordó también que al inicio del trabajo de Futuro y Previsión el sistema de pensiones ganaba más con la mayor participación pública en la cartera de inversiones.
La empresa pública recordó que entre 1997 y 2001 la rentabilidad nominal del valor de la cuota (que mide el rendimiento a favor de los aportes de los trabajadores) era de 15,6%, cuando el Estado tenía el 72% de la cartera de las inversiones de las AFP; de 11,5% entre 2002 y 2005, con una participación estatal de 72%; de 8,8% entre 2007 y 2011, con una participación estatal del 64%; de 5,2% entre 2012 y 2016 y una participación estatal del 35%; y del 3,5% entre 2017 y 2022, con una participación estatal del 27%.
