“Esto tiene que parar” o “Enemigo del Perú” son algunas de las expresiones que reflejan el aumento de la presión que se registra en el país vecino en contra del expresidente Evo Morales, quien fue denunciado por separatismo.
Políticos, exautoridades y hasta el diario El Comercio se pronunciaron en las últimas horas después de que se formalizara una demanda contra Morales y se revelara que 12 de sus “operadores” ingresaron a Perú en 27 ocasiones, entre 2021 y 2022, y que “nueve de esas entradas fueron de forma irregular”.
El Comercio, en su editorial del sábado, que titula La mano boliviana, señala que es “condenable” que Morales, haciendo uso de su condición de exjefe de Estado, busque agitar las masas en Perú, a través de una agenda política que “pretende valerse de la crisis que el Perú atraviesa a fin de llevar agua para su molino”.
Ese medio subraya que durante años Perú demostró mantener relaciones diplomáticas saludables con sus vecinos. “Evo Morales, como expresidente de Bolivia, hace todo lo contrario cuando mete sus manos en la política peruana. Esto tiene que parar”, concluye el editorial.
