Luego de que la Cancillería española se pronunció a favor de sus funcionarios involucrados en el caso encapuchados, el Gobierno boliviano respondió que no va a permitir que fuerzas extranjeras se movilicen con el rostro cubierto en su territorio.
El Gobierno español, tras realizar una indagación, sostuvo que no hubo un "plan de fuga" de asilados con la incursión de sus funcionarios a la residencia diplomática de México, y reprochó a las autoridades bolivianas por dar cabida a "noticias falsas".
En un comunicado de respuesta, la Cancillería boliviana dejó en claro que continuará defendiendo su soberanía y la no injerencia en asuntos internos. "Por eso (el Gobierno boliviano) no permitirá que ningún Estado extranjero movilice fuerzas de élite con personas con el rostro cubierto por territorio boliviano", agrega el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
No obstante, la Cancillería ratificó el deseo de Bolivia de mantener buenas relaciones con la comunidad internacional, así como con los Estados de la Unión Europea (UE), incluida España.
"El Gobierno de Bolivia invita a la comunidad internacional a acompañar y apoyar este importante momento que vive el pueblo boliviano. Hemos superado más de 13 años de autoritarismo y bajo el liderazgo de la presidenta Jeanine Añez, se pudo pacificar el país", añadió.
