Fue una sesión confusa y polémica. La Asamblea aprobó ayer, martes, las renuncias del expresidente Evo Morales y exvicepresidente Álvaro García Linera, pese al rechazo y conflictos dentro del MAS y la objeción de otros legisladores, por considerar extemporáneo el tratamiento.
La reunión de diputados y senadores se instaló a las 11:16, y dentro del conocimiento de la correspondencia, el punto número 10 fue la dimisión del exmandatario y líder cocalero, que se encuentra refugiado en Argentina, tras dejar su cargo el 10 de noviembre, producto del fraude en las elecciones.
Ambas misivas fueron leídas y sometidas a votación, debido a que la mayoría del MAS aprobó la alteración de su orden del día. Incluso se conoció que Morales envió una segunda nota al Legislativo para insistir en la lectura de su carta de renuncia, al igual que diputadas de su partido.
La sesión fue conducida por la presidenta del Senado, Eva Copa, y el senador secretario Omar Aguilar, ambos del MAS, quienes facilitaron el tratamiento de las cartas de renuncias y su aceptación por mayoría.
Sin hacer caso a los pedidos de uso de la palabra, Copa dio curso a la dispensación de trámite para que diputados y senadores puedan discutir sobre la dimisión de Morales.
Cerca de las 11:30 se determinó aprobar la dimisión de ambos exmandatarios, en medio del rechazo de algunos representantes del MAS y gritos de protesta de diputados y senadores de UD.
