Luego que la presidenta de transición Jeanine Añez pidiera en Sucre no permitir el retorno de los salvajes al poder en las próximas elecciones, el Gobierno y el expresidente Evo Morales subieron de tono en su guerra verbal con mutuas acusaciones de “salvajismo, dictadura” y la supuesta masacre a indígenas aimaras y quechuas. Morales respondió a los dichos de la presidente señalando que con “la golpista Añez llama “salvajes” a los que conformamos el único y primer movimiento político indígena campesino y obrero que llegó al gobierno de Bolivia. La usurpadora, ratifica su racismo y odio que siempre tuvo contra el pueblo”. El ministro de Gobierno Arturo Murillo tomó ayer la posta a través de su cuenta de twitter le dijo a Evo Morales que debe pagar con cárcel los actos de terrorismo que cometió durante la crisis social y política que derivó en la caída del exmandatario tras ser descubierto de promover el fraude en las elecciones del 20 de octubre.
