Los incendios registrados en 2019, dentro del Parque Nacional Tunari (PNT), provocaron la segunda mayor pérdida de vegetación en los últimos cinco años, según el informe de gestión que presentó el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap).
El informe señala que el año pasado se perdieron 1.734 hectáreas (ha) de vegetación entre bosques de pinos y kewiñas, pastizales, rodales y matorrales, una extensión que es siete veces más grande que la laguna Alalay, que tiene una superficie de 240 ha.
Desde 2015 hasta 2019, el informe establece que la mayor afectación dentro del área protegida fue en 2016, cuando ardieron 3.061 hectáreas de vegetación en el parque. Además que se quemaron 7.123 hectáreas entre esos años, de los cuales en 2015, cuando se registró la tercera gran pérdida, se quemaron 1.291 ha. En 2017, la afectación bajó a 938 y en 2018, solamente 97.
