La presidenta Jeanine Áñez removió del cargo al presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Pablo Ramos, y posesionó interinamente en su lugar a Guillermo Aponte. Añez también tomó juramento a cuatro nuevos directores interinos en un acto especial en Palacio de Gobierno.
En su intervención, Aponte se comprometió en mantener la estabilidad monetaria y la solvencia del sistema financiero. "No habrá ninguna modificación a la política cambiaria, de eso se hará cargo el próximo gobierno", manifestó.
Aponte también expresó que asume el cargo muy honrado por la gran responsabilidad ciudadana asignada. “La estabilidad es fundamental para la economía… y el Banco Central tiene esa responsabilidad”, indicó.
Ramos estuvo en el cargo durante dos años y actualmente es indagado por los presuntos delitos de favorecimiento al enriquecimiento ilícito y movimientos económicos inusuales, denunciados durante los conflictos de octubre.
