El arzobispado de Santa Cruz y los obispos de Cochabamba pidieron ayer que se establezca un "diálogo sincero" entre los actores políticos, cívicos y ciudadanos como el único camino de "paz auténtica". Para ello se debe dejar de lado los intereses sectoriales.
"Apostemos por el diálogo y la concertación entre todos los actores políticos, cívicos y ciudadanos como el único camino de paz auténtica", manifestó el arzobispo de Santa Cruz, Monseñor Sergio Gualberti a su retorno del Sínodo de la Amazonía realizado en Roma.
Gualberti pidió que se escuche el clamor del pueblo que surge de todos los rincones del país y se reconozca el gran sacrificio de las personas que acatan el paro, especialmente los que ven día a día por su vocación y convicción democrática.
Los obispos de Cochabamba también llamaron, mediante un mensaje, a que se establezca un "diálogo fraterno y sincero", despojándose de intereses sectoriales y enfocándose en el verdadero bienestar de la sociedad.
El 6 de noviembre cerca al mediodía pobladores de la zona andina y del Valle Bajo de Cochabamba afines del MAS llegaron al punto de bloqueo instalado en cercanías del río Huayculi con palos y piedras para levantar esa vía cerrada por jóvenes que demandan la renuncia del presidente Evo Morales.
Pese al cerco policial de unos 50 efectivos, los campesinos los rebasaron y se registraron violentos enfrentamientos entre ambos grupos. Producto de esa jornada de violencia, Limbert Guzmán Vásquez, un joven de 20 años, falleció con un paro cardiorrespiratorio. El deceso fue el primero reportado en la Llajta y se convirtió en el tercero en todo el país. También se registraron al menos 90 heridos.
