Hasta el cierre de edición se registraba enfrentamientos entre mineros a fines al MAS y manifestantes, quienes intentaban pasar el cerco policial hacia la plaza Murillo, zona fuertemente custodiada por efectivos policiales, donde están ubicados los edificios de Palacio de Gobierno y la Casa Grande del Pueblo.
¡No tenemos miedo, carajo!, arengaban grupos, en particular de jóvenes, que resistieron la arremetida de gases de los efectivos policiales.
Los efectivos gasificaron en varias ocasiones para dispersar a ambos bandos; sin embargo, producto de ello resultaron afectados también varios ciudadanos y niños que circulaban por el centro paceño.
Varios niños disfrazados por la festividad de Halloween, que se encontraban paseando con sus padres, entre la Pérez bajando hacia el Obelisco y el Prado, fueron afectados por los gases lacrimógenos.
