La contaminación de las pruebas y la coacción para cometer el delito, contribuyeron a que la Justicia de Malasia determine dejar en libertad al boliviano Víctor Parada, condenado en 2018 a pena de muerte en ese país por intentar introducir 450 gramos de cocaína, informó ayer el viceministro de Gestión Institucional y Consular, Raúl Castro.
"El delito ha sido consumado, descubierto y procesado en Malasia. Y unas de las causas para la determinación de la Corte de apelaciones ha sido precisamente que las pruebas habrían sido contaminadas vale decir, que no había claridad en ese sentido, y que Víctor incluso habría sido coaccionado para cometer este hecho", explicó la autoridad en una entrevista en la Red Uno.
Agregó que otro elemento que incidió en la decisión judicial fue que el boliviano no tiene antecedentes.
