La princesa nipona, Mako de Akishino, agradeció ayer el recibiendo en su llegada a Bolivia y expresó su deseo para que la amistad del país andino amazónico con Japón perdure para siempre, durante un almuerzo que compartió con el presidente Evo Morales en la Casa Grande del Pueblo, en La Paz.
Mako, integrante de la familia imperial japonesa, visita Bolivia en el marco de los actos conmemorativos por los 120 años de la llegada del primer grupo de migrantes japoneses a Bolivia, en 1899.
"Quisiera reiterar nuestro profundo agradecimiento al Gobierno de Bolivia y a todo el pueblo boliviano por haber acogido cálidamente a los inmigrantes japoneses", dijo la princesa acompañada del presidente, Evo Morales.
La princesa japonesa agradeció a las autoridades bolivianas por las consideraciones desde que arribó a la ciudad de La Paz y el recibimiento con palabras "cálidas" de Morales.
Por su parte, Morales destacó la relación bilateral entre Bolivia y Japón y agradeció la cooperación brindada por ese país asiático a la fecha para la ejecución de proyectos energéticos.
