Los médicos en todo el país cumplen un paro nacional movilizado de 24 horas exigiendo al Ministerio de Salud mejores condiciones para el ejercicio de la profesión, además de la abrogación de la ley 1189 de Prioridad Nacional de Desarrollo y Crecimiento de la Caja Nacional de Salud (CNS).
La medida coincide con el reciente fallecimiento del gastroenterólogo, Gustavo Vidales, quien falleció el jueves 11 de julio por una falla multiorgánica a causa del Arenavirus, mal del que se contagió cumpliendo con su trabajo de atender a una paciente -médica también-.
Sobre la muerte de ese galeno, sus colegas manifestaron sus condolencias a sus familiares y reflexionaron sobre las complicaciones que se tienen en el momento de ejercer la medicina, incluso, se mencionó que el mismo Vidales, en una de sus últimas entrevistascon un medio escrito, habló sobre los riesgos al momento de practicar una endoscopia a una persona.
El Colegio Médico declaró un duelo nacional de siete días por el deceso de Vidales y de Ximena Cuéllar, la profesional internista que atendió al "paciente cero" de arenavirus en el hospital del municipio de Caranavi.
Entre las peticiones y reclamos que se hace al Ministerio de Salud, figuran la destitución de Juan Carlos Meneses, actual Gerente General de la Caja Nacional de Salud
También se exige a las autoridades de salud la dotación de insumos y equipamiento necesario de acuerdo a normas de bioseguridad en todos los establecimientos de salud del Sistema Nacional.
GOBIERNO PIDE DIÁLOGO
A través de una carta dirigida al presidente del Colegio Médico de Bolivia, Erwin Viruez, la ministra de Salud, Gabriela Montaño, convocó a los profesionales médicos a una reunión para atender las necesidades que plantearon. En la misma misiva la autoridad considera que las medidas de presión son innecesarias.
“Tengo a bien requerir que, a través de las instancias correspondientes, puedan resolver de manera oficial a esta misiva, acreditando a doce profesionales para participar en la mencionada reunión”, señala la carta de Montaño.
La carta que envía la ministra, surge en respuesta a otra que fue enviada por el Colegio Médico de Bolivia, donde se declara en emergencia y establece un plazo de 72 horas para que el Ministerio de Salud, atienda sus demandas.
