Las Fuerzas Armadas apoyarán con tecnología y transporte a la policía para combatir el narcotráfico y las bandas de crimen organizado que operan en las fronteras, informó ayer el presidente Sebastián Piñera.
Mediante un decreto, el mandatario instruyó incluir a las Fuerzas Armadas en el control de sus fronteras con Perú (norte), Bolivia (este) y Argentina (este), cuya inhóspita y extensa longitud es aprovechada para el tráfico de drogas a manos de bandas criminales, y en el último tiempo, el ingreso irregular de migrantes.
El documento establece que la colaboración militar se limitará a tareas de vigilancia, de apoyo logístico, transporte y tecnología. El ministro de Defensa, Alberto Espina, estará a cargo de dirigir y controlar el apoyo militar.
"Esta colaboración va a estar acotada a ciertas funciones en determinados lugares y por un determinado período de tiempo", aseveró Piñera.
La frontera de Chile con Perú y Bolivia es paso frecuente del tráfico de drogas, pero también de otros delitos como el contrabando de vehículos y ropa, aprovechando el desierto de Atacama, el más árido del mundo.
