Amnistía Internacional (AI) expresó su "preocupación" por un "entorno hostil" del Gobierno de Bolivia con el trabajo de activistas de los derechos humanos, según un informe divulgado ayer, jueves, de cara al examen de la ONU al que se someterá el país en noviembre.
La AI mostró su "preocupación en relación con las amenazas y acusaciones públicas contra organizaciones y defensores y defensoras de los derechos humanos por parte de autoridades de alto nivel, como el presidente (Evo) Morales y el ministro de Gobierno (Interior) Carlos Romero".
"Todo ello ha generado un entorno hostil para el trabajo de derechos humanos y la libertad de expresión, asociación y reunión", concluye el organismo independiente.
El documento de AI fue elaborado de cara al examen periódicouniversal (EPU) de la ONU al que se someterá Bolivia en noviembre de 2019 y en el que se evalúa el cumplimiento de recomendaciones hechas al país anteriormente sobre diversos temas, como los derechos sexuales, los indígenas o la formación de una Comisión de la Verdad para investigar violaciones de los DDHH en las dictaduras entre 1964 y 1982.
"Las amenazas y los ataques dirigidos (contra activistas de los DDHH) y el hecho de que Bolivia no haya aceptado la única recomendación relativa a la situación de estas personas, siguen suscitando preocupación a Amnistía Internacional", enfatizó el organismo.
